Si la vida te da un limón, hazte una limonada

Share on Facebook83Tweet about this on Twitter0Share on Google+37Share on LinkedIn0Pin on Pinterest0Email this to someone

 

Hace ya muchos años que un día un libro me llamó la atención en una librería, se titulaba Cómo suprimir las preocupaciones y disfrutar de la vida, del autor Dale Carnegie. Supongo que andaba yo con alguna preocupación, así que después de echarle un vistazo decidí comprarlo y me lancé a su lectura. Como ocurre con la mayoría de los libros que leemos, con el paso del tiempo acabas olvidando lo leído pero el poso de ello siempre queda en ti. Sin embargo, en el caso de este libro hubo una frase que se me quedó grabada y que no he vuelto a olvidar: “Si la vida te da un limón, hazte una limonada”.

 

Si la vida te da limones, hazte una limonada

 

Con esa frase, Dale Carnegie mostraba la importancia que tiene nuestra actitud ante los contratiempos, las dificultades y los problemas. Ninguno de nosotros estamos libres de ellos pues forman una parte consustancial de la vida y del vivir, pero si bien esto es algo que todos compartimos, la actitud con la que los abordamos es distinta. Hay personas que siempre buscan la parte positiva de todo, incluidos los problemas y las dificultades, mientras que otras se quedan ancladas en el problema. Y entre estas dos actitudes hay un mundo de diferencia, al menos en lo que respecta al disfrute de la vida.

Pero no debemos culparnos a nosotros mismos si nuestra actitud no ha sido la de hacer limonada con las experiencias más amargas que nos ha tocado vivir. Nuestros hábitos actitudinales son precisamente eso, hábitos, y los hemos adquirido a lo largo de nuestra vida muy influenciados por nuestro entorno. Luego, a base de “practicarlos” los hemos ido haciendo cada vez más fuertes y se convierten en automatismos de nuestra forma de ser. Pero nunca un hábito es más fuerte que la voluntad y, lo mismo que podemos haber entrenado el hábito de quedarnos “tomados” por los problemas, podemos entrenar el hábito de hacer limonada con los limones que de tanto en tanto la vida nos trae. A diferencia de lo que dijo Pávlov, uno de los precursores de la psicología conductista y que se hizo famoso por sus experimentos condicionando el comportamiento de animales, no somos un cúmulo de reflejos condicionados; los seres humanos somos mucho más, tenemos autoconsciencia y voluntad libre, y esto es lo que nos hace poder ser dueños de nuestra vida y de nuestro destino.

A día de hoy no recuerdo más cosas del contenido del libro de Carnegie pero sé que lo que en él leí dejó en mí la convicción de que depende de mí lo que haga con las experiencias que la vida me vaya trayendo, y que siempre es posible encontrar algo positivo en todas ellas, incluidas las más difíciles y dolorosas.

Que tengas un gran día.

Si este post te ha gustado y te ha resultado útil, por favor, compártelo con tus amigos y con aquellas personas a quienes creas también les puede servir.

Share on Facebook83Tweet about this on Twitter0Share on Google+37Share on LinkedIn0Pin on Pinterest0Email this to someone




¿TE HA GUSTADO ESTE CONTENIDO?

Suscríbete al site y te notificaré cada vez que publiquemos nuevos contenidos. Como agradecimiento por tu confianza te regalaré la versión digital de mi último libro: 35 Reflexiones para Ser Feliz.

  • Amparo

    Gracias por este post. A partir de ahora y en el momento que lo necesite, tomare limonadas. Por supuesto! Mientras tanto a ser feliz!,

  • Lucia

    … Y si le añades un poco de hierbabuena será una limonada estupenda¡¡¡¡¡

    No hay nada como aprender, poner intención…….

    Hasta pronto.

    • Juan Manuel Martín Menéndez
      Juan Manuel Martín Menéndez

      Claro que sí. Siempre he pensado que no hay nada como los condimentos para ponerle la chispa a la comida (y a la vida).

      Un fuerte abrazo.

      JM

  • Ramón Diez Trueba

    no sé exactamente si he hecho limonadas o no. creo que alguna vez sí, pero me gustaria hacerlas siempre. Este post me ha gustado y espero que otrs me ayuden a hacerlo.
    Gracias

    • Juan Manuel Martín Menéndez
      Juan Manuel Martín Menéndez

      Seguiremos hablando de limonadas en futuros posts. Realmente es una cuestión de enfoque y de qué decidimos mirar de la realidad. Realmente, la realidad es algo muy subjetivo a lo que damos forma nosotros en nuestra cabeza porque más allá de hechos objetivos, la realidad en que cada uno vivimos depende fundamentalmente de nuestra propia interpretación y enfoque.

      Muchas gracias por tu comentario.

      JM

  • Esther

    Como todo lo que nos regalas…para mí, medicina para el alma. gracias.

  • Carlos

    Y si ese limón es pequeño y verde, reunimos varios, los exprimimos y preparamos un delicioso pisco sour:

    – 2 medidas de Pisco de 40 grados de buena calidad.
    – 1 medida de jugo de limón.
    – Clara de un huevo.
    – 1 medida de azúcar.

    La coctelera se llena con hielo hasta 2/3 de su capacidad, luego se agregan los ingredientes señalados sobre el hielo y se cierra. Se sacude enérgicamente 10 segundos y se sirve inmediatamente en la copa

    Saludos 🙂

  • Marisa

    Me resulta curioso yo tambien lei el libro de Dale Carnegie hace muchos años y me quedo siempre resonando la frase del titulo del post, me siento muy identificada con tu sintesis.
    gracias por compartir